Köln

miércoles, 23 de marzo de 2011

Aufwiedersehen Köln. "Fin" del Erasmus.

Sí señoras y señores....Llegó el día "oficial" del fin de mi Erasmus. Era 11 de febrero y acababa de volver de dos viajes impresionantes y costaba asimilar que el que las paredes de mi cuarto estuvieran blancas, y que el armario se encontrara "desnudo" era porque tenía que irme de mi bonita ciudad.

Días atrás me había negado a ponerme a recoger y hacer las maletas, pero ya no podía hacer nada...Creo que no era consciente de lo que estaba pasando, creo que hasta días después, cuando ya me encontraba en Madrid, no me di cuenta de que todo había "acabado".
Con mis regalos sorpresa
Bueno quiero contaros como fue mi último día allí.
Un día antes, el jueves, decidí hacer un evento para poder reunir a la gente, y así despedirme de mis amigos y tener una última noche genial.
Con la bandera de Köln
Por la mañana del viernes, me dediqué a dejar las cosas "acabadas".Almu y Leti estaban a "lo suyo" y no pude verlas hasta por la noche. Saqué un rato y  quedé con Xisca en Heumarkt. Cuando cogí el tren y cruzaba por el ya tan conocido puente de Deutz, se me encogía el corazón, pero ese día sentía la ciudad distinta. Tenía la sensación de que acababa de llegar. La plaza de Heumarkt, Flanagans, donde salí por primera vez de fiesta, la zona de tiendas, tantísimos cafés, gente de tantos lados, mil y una historias. Andamos por mi tan querido Schildergasse. Charlamos y recordamos tantísimos buenos ratos, que había momentos en los que nos conteníamos para no echarnos a llorar.
Por la tarde, quedé para cenar con mis compis de piso, y es que aunque a las 6 de la tarde todavía sea hora de merenda, allí ya tocaba ponerse a preparar la cena.

Estuvimos todos menos Andy, aunque ya me había escrito despidiendose de mi unos días antes. Esta vez cocinamos entre todos, bebimos cerveza y reimos hablando de tonterías. Como siempre iba a la carrera, y es que a las 21:30 había quedado con la gente en Zulpicher. Xisca quedó en venir a mi casa y cuando bajé a por ella a la puerta de la resi, me encontré a Leti guapísima, un tanto nerviosa y diciéndome que nos veíamos en casa de Almudena, como habíamos acordado.
Bajé a casa de la chuli de Jaén, y después fuimos a casa de Eloy, donde me encontré a Alba, Ana y Javi, con mogollón de bandejas de comida, diciéndome que primero tenían una cena antes de ir a donde les había reunido.
Cuando ya estábamos listos para irnos, Xisca, Eloy y yo nos fuimos hacia el metro. Salimos por la puerta delantera, y cuando giré la cabeza, vi que el bar de debajo de la resi, estaba encendido y con todos mis amigos allí dentro. Entré y gritaron ¡sorpresa! Entre la verguenza, la emoción y la incredulidad me quedé parada hasta que empecé a dar besos y a saludar a todo el mundo. Habían puesto globos con los mandamientos en el dialecto Kölsch, cartulinas con frases, un dibujo de Colonia (de mi mosqueperro), músiquilla de mis dj's Dani y Eloy, un bizcocho elaborado a manos de Paco, comida que había aportado la gente de la resi y en definitiva todo lo que podía desear y más.

Con mi Leute Ring
Con Dani Dj
Mum, Dad y Xiskis

A lo largo de la noche siguió llegando gente. Mis chulis se encargaron de todo, en todo momento. Tuvimos bebida a mansalva y Javi hizo su famosa sangría, que hoy por y, después de haber asistido a dos fiestas donde el mágico brebaje se convertía en el alma de la fiesta, puedo decir que es DESTRUCTIVA. Al ritmo de la música la noche transcurrió, y en un momento donde el alcohol empezaba a hacer sus efectos, Leti y Almu empezaron a pedir silencio, y quitando la música, comenzaron unos de los momentos más intensos de la noche. Me dieron unos regalos: unos parches de Colonia para mi bolsa de viaje y la bandera que después fueron firmando. Cuando ya sentía una presión enorme en el pecho,  Daddy sacó el ordenador y disculpándose porque había sido todo muy rápido, le dio al PLAY, dejando reproducir un video con fotos de algunos de los mejores momentos de mi Erasmus que había hecho esa tarde con mis dos chicas.

Mis Efferinos
Con mi canaria
Con mi manager Manu
Locos todos
 La noche se "descontroló" y es que ascensor arriba, ascensor abajo, borrachos por allí, borrachos por allá, la música que se iba y venía, hizo que cada Erasmus volara a su lugar. Pasé mis últimas horas con Javi, Eloy, la pequeña y dulce Almu, la inconsciente Leti en el piso nº 2., en el que día sí y día también me había acoplado a comer, cenar, desayunar o tan solo a pasar el rato.
Con mi peque Almudeine
Con mi Rufi
Con mi Loco Ciancas
Ya no podía pedir más. Había vivido tantas cosas en esos 5 meses, había conocido a tanta gente MARAVILLOSA, que me iba tan llena y feliz como nunca antes lo había estado.

Al día siguiente me desperté con las secuelas de las horas anteriores, y sin tener mucho tiempo subí corriendo a mi piso para coger las maletas y echar un último vistazo por la ventana, por la que tantas otras veces había mirado atontada, la ciudad de Colonia.

Javi me acompañó hasta el puente. Sin enterarme ya estaba en el tren que se cogía en Deutz-Messe y me dejaba en la Hbf. Miré por la ventana y vi la catedral; grandiosa, antigua, con el sol iluminándola. Me contuve, no quería llorar. Al llegar al andén en el que cogería el tren que me llevaría a la Selva Negra, me puse a leer las dedicatorias de la bandera. NO DABA CRÉDITO. NADA ERA REAL.ME SENTÍA FELIZ, PERO VACÍA. ¿En serío ya había acabado?

Solo me queda agradeceros TODO, y deciros que volvería a repetir esta aventura mil veces más. De esta experiencia he aprendido mucho, y el tiempo que he tenido para conoceros, me ha servido para darme cuenta de que me llevo muchos amigos y muy buenos recuerdos.
Aprovechad cada día como si fuera el último, porque antes de que os deis cuenta ha pasado y esto, amigos mios, solo ocurre una vez en la vida.

Os llevo siempre conmigo,
Andrea =)

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